Un emprendedor que busca sobrevivir tras 100 días de cierre de su local

Desde la ASEPY venimos trabajando hace ya varios años en el acompañamiento delos emprendedores de nuestro país para hacer de Paraguay el mejor lugar para emprender. Ese propósito se vio reforzado desde el inicio de la cuarentena, ya que miles de negocios se vieron afectados por COVID-19.

Como asociación que aglomera a más de 3.000 emprendedores de todo el país y de distintos rubros, nos toca conocer historias de distintas personas que apuestan por sus proyectos, por sus sueños y por salir adelante, aún en tiempos de adversidades como el que nos toca vivir hoy.

Es así que esta pandemia nos permitió estar mucho más cerca de los emprendedores, yendo más allá de las estadísticas o datos duros que vemos en las noticias, para conocer a las personas detrás de los emprendimientos que se vieron afectados, con algunos sueños frustrados y la perseverancia para encontrar la mejor manera de mantenerse de pie.

Una de esas personas es Sergio Espínola, alias el “profe Checho”, quien es docente de educación física y licenciado en Kinesiología y fisioterapia. Además, es dueño de Kinesio Training Gym y Kinesio Training 2.0, dos centros deportivos de preparación física integral. “Trabajamos en el rendimiento deportivo, prevención y recuperación de lesiones, conectado con la salud mental de las personas, ya que buscamos calidad de vida en todo momento”, comenta Checho.

Checho cuenta que la cuarentena llegó con la celebración del primer aniversario de Kinesio Training 2.0. “La cantidad de gente que tuvimos en ambos espacios siempre fue enorme, y de repente, el 11 de marzo, tuvimos que cerrar y fue como chocar contra un muro de concreto, porque veníamos haciendo grandes inversiones en ambos gimnasios y de repente todo paró”, recuerda.

Ante esto, la pandemia hizo que tuvieron que cerrar caso 100 días ambos espacios. “Fueron momentos verdaderamente complicados”, afirma. Sin embargo, las ganas y la firmeza de salir adelante estuvieron presentes en todo momento para encontrar la mejor forma de llegar a la gente.

La pandemia hizo que tengamos que cerrar casi 100 días los dos lugares, fueron momentos verdaderamente complicados, las ganas y garras presentes. nos adaptamos, buscamos la forma de llegar a la gente a pesar del distanciamiento. “Preparamos rutinas básicas para cada persona, grabamos videos de entrenamiento, alquilamos implementos del gimnasio y también realizamos s clases de forma virtual que tuvo una gran aceptación hasta volver a abrir”.

Además, explica que todo el periodo de la cuarentena han hecho lo posible para seguir en movimiento, generando formas de estar cerca de la gente y generar ingresos, preparándose para la reapertura de los gimnasios cuando esto se dé según las medidas del gobierno. “Desde hace varios meses venimos acondicionando el gimnasio de la mejor manera posible, para transmitir seguridad y confianza a la gente, y también con la ansiedad de volver. Requirió un esfuerzo extra pero es la forma de continuar”, afirma.

Checho comenta que equiparon sus espacios con todas las medidas necesarias: alfombras de desinfección de calzados, bachas a la entrada para desinfección de manos y las señales de distanciamiento de 2 metros dentro del gimnasio. “Lo bueno acá es que después de casi 100 días con los gimnasios cerrados, cuando a veces ya no sabés qué vas a hacer, al final seguimos abiertos, remándola, a pesar de las dificultades”, concluye.

Así como Checho, muchos otros emprendedores siguen firmes con la convicción de proteger sus negocios y los empleos, y desde la ASEPY continuamos trabajando para acompañar y facilitar esa recuperación económica y social que nos toca atravesar.

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